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Bogotá. La Procuraduría General de la Nación confirmó la destitución e inhabilitación por 19 años para ejercer cargos públicos contra el coronel en retiro Benjamín Darío Núñez Jaramillo, condenado por el asesinato de tres jóvenes en el corregimiento de Chochó, en Sincelejo, Sucre.
La decisión disciplinaria también cobija a otros ocho oficiales y suboficiales de la Policía vinculados al caso, uno de los episodios más graves denunciados como presunto “falso positivo” policial en el país en los últimos años.
Núñez Jaramillo, quien se desempeñaba como comandante operativo de la Policía en Sucre, fue condenado a 29 años de prisión luego de alcanzar un preacuerdo con la Fiscalía General de la Nación. En ese acuerdo, el exoficial aceptó colaborar con la justicia y declarar contra otros implicados a cambio de una rebaja en la pena.
El coronel retirado confesó haber asesinado el 25 de julio de 2022 a José Carlos Arévalo, Jesús David Díaz y Carlos Alberto Ibáñez. Los jóvenes habían sido detenidos minutos antes bajo el señalamiento falso de participar en el homicidio de un patrullero ocurrido en el municipio de Sampués.
Según las investigaciones, posteriormente los uniformados intentaron hacer pasar a las víctimas como integrantes del Clan del Golfo para justificar los homicidios en un supuesto procedimiento policial.
Además de la condena de prisión, el exoficial deberá pagar una multa equivalente a 100 salarios mínimos legales mensuales vigentes para el año 2022 y permanecerá inhabilitado para ejercer funciones públicas durante el mismo tiempo de la condena.
El Juzgado Cuarto Penal del Circuito de Sincelejo negó a Núñez Jaramillo los beneficios de suspensión condicional de la pena y detención domiciliaria, por lo que deberá cumplir la sentencia en un centro penitenciario que será definido por el Inpec.
En este proceso judicial también son investigados cerca de ocho integrantes de la Policía Nacional, entre oficiales y suboficiales. De acuerdo con la Fiscalía y los organismos de control, en el caso se habrían alterado pruebas y falsificado evidencias para encubrir los asesinatos y respaldar la versión oficial presentada inicialmente por los uniformados.
La masacre de Chochó generó una fuerte reacción nacional y abrió nuevamente el debate sobre abusos policiales, uso excesivo de la fuerza y presuntas ejecuciones extrajudiciales en Colombia.