Uno de ellos es reincidente.

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Bogotá. En el marco de los lineamientos de cooperación judicial internacional, la Policía Nacional de Colombia, a través de la Oficina Central Nacional (OCN) INTERPOL Bogotá de la Dirección de Investigación Criminal e INTERPOL (DIJIN), coordinó la extradición pasiva de dos ciudadanos colombianos hacia los Estados Unidos, solicitados por la Corte del Distrito de Nuevo México para comparecer a juicio por los delitos de concierto para delinquir y narcotráfico.
Se trata de Martín Augusto Ochoa Robayo, quien de acuerdo con las investigaciones judiciales estadounidenses formaba parte activa de una red transnacional dedicada al tráfico de estupefacientes a gran escala. El Gran Jurado Norteamericano determinó que, de manera premeditada e interdependiente con otros enlaces criminales, conspiró para importar ilícitamente al país norteamericano clorhidrato de cocaína.
También se le sindica de haber ejecutado transacciones financieras que afectaron el comercio interestatal y extranjero. Entre las evidencias se destaca el rastreo de transferencias monetarias a través de firmas de giros internacionales por un valor aproximado de 700 mil dólares, originadas en el Distrito de Nuevo México con destino a Ochoa Robayo en Colombia, dinero que representaba el financiamiento y la facilitación de actividades ilícitas. Este ciudadano ya había sido extraditado a los Estados Unidos en el año 2011 por el delito de narcotráfico, demostrando su reincidencia en el andamiaje criminal.
Por otra parte, también fue extraditado Carlos Arturo Torres Ríos; ciudadano colombiano requerido formalmente por la misma jurisdicción de Nuevo México, sindicado de concierto para delinquir y de articular rutas destinadas al tráfico e introducción de estupefacientes en territorio estadounidense.
Bajo estrictas medidas de seguridad coordinadas por los investigadores de la OCN INTERPOL Bogotá, los dos capturados fueron entregados formalmente y trasladados en un vuelo privado, custodiados por Agentes Federales de la oficina de los U.S. Marshals de los Estados Unidos, garantizando el cumplimiento de los tratados internacionales suscritos por ambas naciones.