Alianza entre la DIJIN y la DEA desmantela red que enviaba cocaína a EE. UU. mediante veleros deportivos y contenedores marítimos.

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Bogotá. En el marco de la operación de alta precisión “Pompeya” y tras una investigación internacional iniciada en el año 2022, la Policía Nacional a través de la DIJIN, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación y la cooperación internacional decidida, efectiva y de confianza de la Agencia de Control de Drogas (DEA) de los Estados Unidos, logró la desarticulación de una sofisticada organización narcotraficante con alcance transnacional, con la captura de tres sujetos mediante dos diligencias de registro y allanamiento, en la ciudad de Medellin, el municipio de Guatapé (Antioquia) y Cartago (Valle del Cauca), quienes eran requeridos por la Corte Distrital para el Distrito Sur de la Florida de los Estados Unidos, por los delitos de conspiración y concierto para distribuir cinco kilogramos o más de cocaína.
Se trata de una estructura criminal, vinculada directamente a los Grupos Armados Organizados Ejercito Gaitanista de Colombia y ELN, la cual era responsable del envío sistemático de clorhidrato de cocaína desde la costa Caribe colombiana hacia la Florida (EE. UU.), Puerto Rico, República Dominicana y Centroamérica.
Según las investigaciones la organización criminal empleaba una logística diversificada para el tráfico de estupefacientes mediante rutas marítimas que utilizaban como punto de partida los puertos de Cartagena, Barranquilla y Santa Marta. Dese allí, zarpaban veleros deportivos y embarcaciones con contenedores marítimos, que eran acondicionados con compartimentos ocultos o «caletas», que permitían transportar entre 200 y 700 kilogramos de cocaína por envío, con una frecuencia de hasta dos veces al mes.
Tenían también finanzas digitales y habían implementado el uso de la Dark Web, comunicaciones cifradas y pagos en criptomonedas para eludir el rastreo financiero de las autoridades y se estima que la organización producía anualmente cerca de 10 millones de dosis, generando rentas ilícitas superiores a los 23 millones de dólares.
Según la investigación, la DIJIN logró establecer que esta organización criminal delinquía bajo una modalidad de outsourcing criminal, vinculando a dos de los grupos armados más peligrosos del país; se trata del ELN, con quienes tenían nexos directos con la estructura criminal del Frente de Guerra Comuneros del Sur, específicamente con Gabriel Yepes Mejía, alias “HH” o “Samuel”; además con varios cabecillas del Grupo Armado Organizado Autodefensas Gaitanistas de Colombia, con quienes manejaban una alianza criminal estratégica para la logística y seguridad de envíos de cocaína.
Entre los capturados se encuentran Libardo Humberto Zapata, alias “Libardo”, presunto cabecilla de la organización criminal y sucesor de Hiwlenn Ledezma Narváez, alias “Gafas”, capturado en Turquía en el año 2024. “Libardo” es antiguo socio de confianza del círculo de alias “Otoniel”. Fue capturado anteriormente junto a un sobrino de alias «Otoniel» con caletas de dinero con más de $7.800 millones de pesos pertenecientes al Clan del Golfo. Poseía un patrimonio ostentoso, incluyendo fincas y caballos de paso fino. Fue capturado en el municipio de Guatapé en una finca avaluada en más de 2 millones de dólares.
Otra de las capturas se llevó a cabo en la ciudad de Medellín, se trata de Sebastián Garzón Ramírez, alias “Sebas”, presunto responsable de la logística de transporte y almacenamiento de clorhidrato de cocaína. Delinquía desde un exclusivo inmueble en barrio El Poblado de la ciudad de Medellín. Era el encargado de la seguridad tecnológica, el uso de redes ocultas y la coordinación del transporte de la droga hacia la costa. Mantenía un perfil bajo y reservado para evitar a las autoridades. En el apartamento en donde fue capturado, los investigadores hallaron 2 kilogramos de cocaína de alta pureza, con los que se estaba negociando el envió de más cargamentos.
En ese mismo lujoso apartamento fueron hallados equipos de cómputo, 5 teléfonos inteligentes, memorias USV y documentos contables escritos mano, documentos que darían cuenta de transacciones superiores a los 2.000 millones de pesos. También, se evidencio el uso del método Hawala con el hallazgo de billetes marcados con firmas, símbolos y fechas, los cuales eran usados como token para controlar la entrega de los cargamentos por parte de los traficantes internacionales y el pago de cuantiosas sumas.
Sebastián Bedoya Pineda, alias “El Escritor”, era el cerebro estratégico de la operación criminal; utilizaba su fachada como empresario y autor de libros para mimetizarse en la sociedad. Con una fuerte presencia en redes sociales y varios podcasts, aprovechaba su imagen pública para coordinar alianzas con las Autodefensas Gaitanistas de Colombia en el Valle del Cauca. Fue capturado en vía pública del municipio de Cartago (Valle del Cauca).
Los capturados fueron trasladados a la ciudad de Bogotá y fueron dejados a disposición de la Dirección de Asuntos Internacionales de la Fiscalía General de la Nación, a la espera de que se surtan los trámites correspondientes para su extradición a los Estados Unidos.