Las autoridades ofrecían una recompensa de hasta 1500.000 de pesos, por este individuo.

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Montería. Un golpe contra el crimen organizado, propinaron las autoridades con la captura de Luis Enrique Nisperuza, alias “Bigote”, señalado como uno de los cabecillas del Clan del Golfo.
El operativo fue llevado a cabo en el municipio de Cáceres, Antioquia, donde unidades especializadas lograron ubicar y detener al presunto integrante de esta estructura ilícita. Durante el desarrollo del procedimiento, “Bigote” sufrió una caída que le provocó una fractura, por lo que tuvo que ser trasladado de emergencia a un centro médico en Montería, capital de Córdoba, para recibir la atención médica.
Actualmente, el detenido permanece bajo estricta vigilancia de la Policía Nacional, la cual garantiza su custodia mientras se lleva a cabo su recuperación médica. Las autoridades no han especificado el nombre del hospital, pero se confirma que se trata de un centro de referencia en la ciudad.
Por la captura de Luis Enrique Nisperuza, las entidades encargadas de la seguridad habían ofrecido una recompensa de hasta 1.500 millones de pesos colombianos, debido a su presunta participación en múltiples actividades delictivas dentro del Clan del Golfo, entre las que se cuentan el narcotráfico, la extorsión y el control territorial en varias regiones del país. Cabe mencionar que en fechas recientes también fue capturado otro miembro del grupo con alias similar, “Bigotes”, presunto cerebro financiero de la organización en Antioquia, lo que evidencia el esfuerzo continuo de las fuerzas del orden contra esta estructura criminal.
El Clan del Golfo, también conocido como Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC), fue designado como organización terrorista por el Departamento de Estado de los Estados Unidos en diciembre de 2025. La entidad es señalada de cometer múltiples delitos en regiones como Sucre, El Bajo Cauca, el sur de Córdoba y Chocó, entre otras. Con la captura de “Bigote”, las autoridades aseguran que se debilita una de las líneas de mando más importantes de la organización, afectando directamente su capacidad de operar y financiar sus actividades ilícitas.