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La desaparición y posterior denuncia sobre el asesinato del periodista Mateo Pérez Rueda volvió a poner en evidencia la grave situación de orden público que enfrenta el norte de Antioquia, una región golpeada por la disputa armada entre grupos ilegales y la Fuerza Pública, donde líderes sociales, campesinos y comunicadores han quedado expuestos en medio de la confrontación.
El comunicador, director del medio local El Confidente de Yarumal y estudiante de Ciencias Políticas de la Universidad Nacional de Colombia, habría sido asesinado mientras realizaba labores periodísticas en la vereda Palmichal, zona rural del municipio de Briceño, donde en los últimos días se registraron enfrentamientos entre el Frente 36 de las disidencias de las Farc y tropas del Ejército Nacional.
La información comenzó a conocerse en la tarde del este miércoles, luego de que habitantes de la zona y periodistas del norte antioqueño denunciaran que Pérez Rueda estaba desaparecido desde el martes 5 de mayo, cuando se desplazó hacia el corregimiento Travesías con el propósito de documentar los recientes combates.
De acuerdo con versiones conocidas por medios regionales y líderes comunitarios, el periodista llegó hasta el casco urbano de Travesías preguntando cómo acceder a Palmichal y buscando contactos en la zona para reconstruir lo ocurrido durante las operaciones militares desarrolladas en esa área.
Personas consultadas señalaron que incluso funcionarios de la Alcaldía le habrían advertido sobre los riesgos de movilizarse hacia la vereda debido a las condiciones de seguridad y la presencia armada en el territorio. Sin embargo, Pérez Rueda habría continuado su recorrido.
Las denuncias indican que el comunicador fue retenido por integrantes del Frente 36 del Estado Mayor Central de las disidencias de las Farc, estructura que delinque en esa región del departamento y que mantiene una disputa armada por el control territorial y las rutas de movilidad entre municipios del norte y nordeste antioqueño.
Según testimonios conocidos en la zona, el periodista habría sido interceptado hacia las 7:00 de la noche del martes en la vereda El Hoyo, cercana a Palmichal. Posteriormente, habría sido torturado y asesinado delante de habitantes del sector.
Las versiones preliminares atribuyen el crimen a hombres bajo el mando de alias “Chalá”, señalado como sucesor de alias “Primo Gay”, antiguo cabecilla de esa estructura ilegal.