
#JYDNación
Bogotá. El Presupuesto de la Nación para la vigencia de 2026, que asciende a 555,72 billones de pesos con corte al 16 de junio, presenta un saldo pendiente de financiación de 303 billones de pesos, lo que equivale al 54,5 % del monto total. La Contraloría General señaló que esta situación, sumada a las presiones fiscales actuales, pone en riesgo la sostenibilidad del presupuesto Nacional.
Según los análisis del organismo de control, el recaudo de impuestos acumulado a mediados de junio es de 138,17 billones de pesos, frente a una meta presupuestal inicial establecida en 321,46 billones. Aunque el Ministerio de Hacienda ajustó la proyección de recaudo tributario a 294,28 billones de pesos en el Marco Fiscal de Mediano Plazo, los datos actuales muestran un déficit provisional de 32 billones de pesos.
Esta diferencia entre los ingresos calculados y los realmente obtenidos implica que, de no encontrarse fuentes alternativas de recursos, se requerirá un recorte en el gasto público de aproximadamente 27,18 billones de pesos para equilibrar las cuentas.
Esta coyuntura fiscal se asocia con un ritmo lento en la ejecución de la inversión en sectores vinculados al bienestar de la población y el crecimiento económico. Con corte al 25 de junio, el sector de transporte reporta una ejecución del 10,8 %, mientras que el sector salud registra un avance del 9,48%.
Adicionalmente, al mes de mayo, la administración tiene pendiente de pago el 48% de las reservas de inversión y el 38% de las de funcionamiento constituidas durante el año anterior, factores que inciden en la disponibilidad de caja de la vigencia en curso.
Por el lado del financiamiento crediticio, el país registra un incremento en el ritmo de colocación de deuda. A junio de 2026, se ha comprometido el 76% del cupo de endeudamiento de largo plazo autorizado, lo que representa 64,79 billones de pesos, frente a los 47,28 billones de pesos comprometidos en el mismo lapso del año anterior.
El pago del servicio de la deuda representa la mayor ejecución dentro del presupuesto con un 47,1%, superando al gasto de funcionamiento, que se ubica en 41,4%, y a la inversión pública, con un 29,1%.
Finalmente, las proyecciones ocurren en un contexto de ralentización económica, con un crecimiento del Producto Interno Bruto que se situó en 2,2 % durante el primer trimestre de 2026. La Contraloría indicó que el manejo y la superación de esta situación de déficit estructural corresponderán al próximo gobierno, el cual deberá definir las estrategias de ingresos y gastos, así como de fortalecimiento de la actividad productiva.