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Las autoridades realizaron el viernes 18 de septiembre un allanamiento al apartamento de un teniente retirado de la Armada Nacional, ubicado cerca de la sede de la Procuraduría General de la Nación en Bogotá, para establecer si existe alguna relación entre el exoficial y el disparo que impactó una ventana de la entidad.
El proyectil atravesó una ventana del piso 26 y terminó en uno de los escritorios de las oficinas de la Procuraduría, hecho que generó preocupación entre funcionarios de la entidad y de la Corte Suprema de Justicia.
Durante el procedimiento fueron incautados elementos que el hombre utilizaba durante su paso por la Armada y su teléfono celular, que serán analizados dentro de la investigación.
El exoficial permaneció durante 14 años en la institución y estuvo activo hasta 2024. De acuerdo con la información conocida hasta ahora, no tiene un arma de dotación vigente ni permisos registrados para porte o tenencia de armas de fuego.
Días después, el lunes 21 de septiembre, la fiscal 66 de Seguridad Pública lo interrogó sobre sus actividades durante los días en los que habría ocurrido el disparo y al parecer, negó haber accionado un arma de fuego.
Por su parte, el abogado Sergio Clavijo, defensor del exteniente, confirmó que su cliente acudió voluntariamente al interrogatorio y aseguró que colaborará con las diligencias judiciales. También señaló que los hechos no constituyen atentados.
“Nuestra oficina reconoce que la investigación de posibles atentados contra funcionarios que administran justicia debe adelantarse con total rigurosidad y celeridad. Pero desde este momento se les indica a las autoridades y medios de información que los hechos no son constitutivos de presuntos atentados, las explicaciones respectivas serán presentadas al interior del proceso y con respeto por la reserva sumarial”, expuso en un comunicado conocido por El Tiempo.
Inicialmente, el caso fue relacionado con el exgobernador condenado de La Guajira Francisco “Kiko” Gómez, debido a una decisión en su contra en la que participaron procuradores delegados.
Su abogado, Juan Felipe Criollo, pidió que Gómez sea escuchado en declaración jurada, mientras el exdirigente ha rechazado cualquier vínculo con el disparo y con las amenazas contra procuradores y magistrados de la máxima autoridad judicial.
La versión que primero circuló sostenía que, por el tipo de perforación en el vidrio, se trataba de un disparo de fusil que pudo haber salido de los cerros. Sin embargo, esa hipótesis perdió fuerza cuando fue recuperada la ojiva encontrada en el lugar.
