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La convocatoria del presidente Gustavo Petro y el precandidato Iván Cepeda para sumar al Partido Liberal al llamado ‘Frente Amplio’ de izquierda y centroizquierda ha encontrado una tajante negativa. A pesar del reciente impulso que el Pacto Histórico obtuvo en su consulta interna, la colectividad liberal declinó de manera «clara y contundente» la invitación a integrar la consulta interpartidista de cara a las elecciones legislativas de marzo de 2026.
La decisión fue anunciada por el senador y precandidato liberal Mauricio Gómez Amín, quien utilizó sus redes sociales para fijar la postura de su partido y distanciarse enfáticamente del oficialismo.
El senador Gómez Amín justificó el rechazo argumentando que unirse al Frente Amplio significaría «perpetuar un gobierno que ha destruido la salud, la educación, la política de vivienda, pero sobre todo la seguridad del país». El precandidato liberal fue especialmente crítico con la situación de orden público, señalando que la seguridad «hoy está en manos de bandidos y criminales que afectan la calidad de vida de nuestra gente».
Uno de los principales factores que sella la separación entre el Partido Liberal y el Gobierno es la propuesta de una Asamblea Nacional Constituyente impulsada por el presidente Petro y cuyo proyecto de ley de convocatoria fue presentado recientemente por el exministro de Justicia, Eduardo Montealegre.
El senador Gómez Amín fue categórico al respecto, posicionando a los liberales como defensores de la Carta Magna:
“No seremos nosotros los sepultureros de la Constitución de 1991, que es lo que ellos buscan a través de una asamblea nacional constituyente, buscando más inestabilidad política para nuestro país”.
En contraposición a la visión del Gobierno, el Partido Liberal ha ratificado su intención de trabajar por la unidad con otros partidos políticos, sectores independientes y de la sociedad que busquen tres objetivos primordiales: blindar la Constitución de 1991, garantizar la libertad de prensa y el fortalecimiento regional a través de un mayor presupuesto que mejore la calidad de vida de los ciudadanos.