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Bogotá. En un escenario aún abierto pero cada vez más tensionado, la más reciente medición de Invamer para Noticias Caracol y Blu Radio muestra un reacomodo significativo en la intención de voto de cara a una eventual primera vuelta presidencial en Colombia.
El dato más contundente es la consolidación de Iván Cepeda, quien no solo mantiene el primer lugar sino que amplía su ventaja, pasando de 37,1 % en febrero a 44,3 % en abril, una subida de más de siete puntos que lo ubica cerca de una posición dominante en el espectro electoral.
El crecimiento del senador del Pacto Histórico no ocurre en el vacío. La encuesta, aplicada a 2.684 personas con una base de votantes probables y un margen de error de 2,17 %, refleja también la fragmentación del resto de la competencia.
En segundo lugar aparece Abelardo De La Espriella, quien sube de 18,9 % a 21,5 %, consolidándose como el principal contendiente desde un discurso de derecha, aunque todavía a más de veinte puntos de distancia del líder.
El tercer movimiento más llamativo es el de Paloma Valencia, que prácticamente duplica su intención de voto al pasar de 10,0 % a 19,8 %.
Su crecimiento la posiciona como una figura en ascenso dentro del espectro conservador, disputando electorado similar al de De La Espriella y evidenciando una recomposición interna en ese bloque político.
En contraste, Claudia López registra una caída pronunciada: pasa de 11,7 % a 3,6 %, una reducción de más de ocho puntos que la saca del grupo de aspirantes competitivos en esta medición.
El descenso sugiere un debilitamiento de su capacidad de convocatoria en un escenario donde el voto de centro parece dispersarse o migrar hacia otras opciones.
Sergio Fajardo también muestra una tendencia descendente, al pasar de 6,6 % a 2,5 %, confirmando las dificultades históricas de ese sector para consolidar una base electoral robusta.
En el mismo sentido, Roy Barreras cae de 1,8 % a 0,1 %, mientras Miguel Uribe pasa de 1,8 % a 0,4 %, evidenciando retrocesos en candidaturas que no logran despegar.
Otros nombres se mantienen en márgenes bajos o marginales. Santiago Botero desciende de 2,2 % a 1,4 %, Carlos Caicedo de 0,7 % a 0,4 %, Mauricio Lizcano se mantiene en 0,4 %, Sondra Macollins baja levemente de 0,3 % a 0,2 %, y Gustavo Matamoros permanece sin intención de voto registrada en la medición más reciente.
El voto en blanco, por su parte, crece de 2,4 % a 4,8 %, lo que indica una porción del electorado aún distante de las opciones disponibles.
El estudio incluye además un 8,5 % de encuestados que afirmó que no votaría o no elegiría a ninguno, junto con un 4,9 % correspondiente a candidatos medidos en febrero que no fueron incluidos en la medición de abril, lo que completa un panorama donde la indecisión y el desencanto siguen siendo factores relevantes.
Más allá de los porcentajes, la fotografía que deja la encuesta es la de una contienda que comienza a polarizarse en torno a liderazgos fuertes, con un candidato que se despega con claridad y un bloque opositor dividido en varias figuras que compiten entre sí por el mismo electorado.
La ventaja de Cepeda, si bien no definitiva, sí sugiere una inercia política que, de mantenerse, podría condicionar las alianzas y estrategias en las semanas siguientes.
La medición de Invamer, una de las firmas con mayor trayectoria en estudios de opinión en Colombia, se convierte así en un insumo clave para entender el estado actual de la carrera presidencial, en un momento en el que los movimientos de pocos puntos comienzan a tener efectos estructurales sobre el tablero político.