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Bogotá. Un nuevo episodio protagonizado por domiciliarios en el norte de Bogotá encendió el debate sobre el uso del espacio público y la convivencia en la ciudad, luego de que el concejal Juan David Quintero hiciera pública una denuncia sobre la existencia de encuentros organizados para enfrentamientos físicos entre repartidores.
El hecho se conoció tras la difusión de un video grabado la noche del 27 de abril de 2026, en el que se observa a dos domiciliarios intercambiando golpes con guantes de boxeo en un parque, mientras un grupo de personas, también vinculadas a esta actividad laboral, rodea el lugar y observa el enfrentamiento.
De acuerdo con el cabildante, las imágenes evidenciarían la posible conformación de espacios informales donde este tipo de prácticas se repiten, lo que motivó su llamado a las autoridades distritales para intervenir y ejercer control en estas zonas.
El video muestra que los participantes portaban los distintivos naranjas característicos de una reconocida plataforma de domicilios, lo que permitió identificar su actividad.
El caso no es aislado. A comienzos de abril de 2026 se registró otro incidente en la capital en el que un grupo de domiciliarios persiguió a un conductor, lo agredió y causó daños a su vehículo, lo que generó rechazo ciudadano y pronunciamientos oficiales.
Tras ese episodio, la empresa vinculada adoptó medidas como el bloqueo de los repartidores implicados, el refuerzo de controles de ingreso y la implementación de verificaciones más estrictas, incluyendo autenticación biométrica y revisión de antecedentes.
Además, se pusieron en marcha programas de formación enfocados en convivencia y seguridad vial, en articulación con entidades del Distrito.
El episodio reabre la discusión sobre la regulación de los domiciliarios en Bogotá, especialmente en sectores donde se concentran de manera masiva.
También plantea interrogantes sobre la capacidad de control de las autoridades locales frente a dinámicas que se desarrollan en espacios abiertos y de uso común.
El concejal Quintero insistió en la necesidad de una intervención coordinada entre alcaldías locales, Policía y entidades distritales para evitar que este tipo de prácticas se consoliden.